
144 Hz o 240 Hz: cuánto se nota el salto y cuándo no merece el dinero
De 60 a 144 Hz recortas casi 10 ms entre fotogramas. De 144 a 240 Hz recortas 2,8 ms: menos de un tercio del salto anterior. Es real, pero pequeño, y solo aparece si tu PC sostiene 240 FPS en el juego que juegas. Para esports competitivo vale la pena; para campañas, ese dinero rinde más en resolución o en panel.
Esa es la respuesta corta, y basta para la mayoría. Lo que sigue es el por qué, porque es lo que decide tu caso concreto: hay gente con un PC de sobra a la que 240 Hz le cambia la puntería, y gente que va a pagar el doble por una pantalla que no va a notar.
La cifra que explica todo el debate
La tasa de refresco es cuántas veces por segundo se dibuja la pantalla. Traducida a tiempo, es lo que tarda en llegar un fotograma nuevo:
| Tasa de refresco | Tiempo por fotograma | Lo que recortas frente al escalón anterior |
|---|---|---|
| 60 Hz | 16,67 ms | — |
| 120 Hz | 8,33 ms | −8,34 ms |
| 144 Hz | 6,94 ms | −1,39 ms |
| 180 Hz | 5,56 ms | −1,38 ms |
| 240 Hz | 4,17 ms | −1,39 ms |
| 360 Hz | 2,78 ms | −1,39 ms |
| 480 Hz | 2,08 ms | −0,70 ms |
| 600 Hz | 1,67 ms | −0,41 ms |
Mira la columna de la derecha, que es donde está lo interesante. De 120 a 144, de 144 a 180, de 180 a 240 y de 240 a 360 recortas prácticamente lo mismo: unos 1,4 ms cada vez. Y eso pasa aunque la cifra de la caja se duplique de 180 a 360.
El salto de 60 a 120 Hz, en cambio, vale seis veces más que cualquiera de los siguientes. Por eso todo el mundo recuerda la primera vez que vio un monitor rápido y casi nadie describe el paso de 144 a 240 con las mismas palabras.
Es matemática, no opinión: 1 segundo dividido entre los Hz. Y marca el suelo de lo que el monitor puede aportar, no el total — el ratón, el motor del juego, la CPU, la GPU y el tiempo de respuesta del píxel suman cada uno su parte.
Dónde sí se nota: la nitidez en movimiento
La parte que casi nadie explica bien es que el beneficio grande de los Hz altos no es la fluidez, es la nitidez cuando algo se mueve.
Tu monitor mantiene cada fotograma fijo en pantalla hasta que llega el siguiente (lo que se llama sample-and-hold). Pero tu ojo no se queda quieto: si sigues a un enemigo que cruza la pantalla, el ojo se mueve de forma continua mientras la imagen va a saltos. Esa diferencia se convierte en un borrón, y no lo causa el panel: lo causa el tiempo que el fotograma se queda plantado ahí.
Blur Busters lo midió tantas veces que acabó formulándolo como regla: 1 ms de persistencia equivale a 1 píxel de borrón por cada 1.000 píxeles por segundo de movimiento. Con eso, el borrón mínimo de cada tasa sale solo:
| Tasa de refresco | Borrón mínimo a 1.000 px/s |
|---|---|
| 60 Hz | ~16,7 px |
| 144 Hz | ~6,9 px |
| 240 Hz | ~4,2 px |
| 360 Hz | ~2,8 px |
Aquí el 240 Hz sí tiene un argumento sólido: un 40% menos de borrón que un 144 Hz. En un shooter donde lees nombres y siluetas mientras giras la vista, eso es información que ganas.
Dos avisos importantes sobre esa tabla. Son cifras en condiciones ideales: fotogramas iguales a Hz y píxeles que cambian de color al instante. Y es un suelo, no una promesa — un panel real siempre lo hace algo peor.
Tu PC tiene que dar los fotogramas (y aquí se cae la mitad de las compras)
Un monitor de 240 Hz puede refrescarse 240 veces por segundo, pero no puede inventarse estados del juego que tu PC no ha calculado. Si el juego va a 120 FPS, cada fotograma sigue en pantalla 8,3 ms y tu persistencia es la de un 120 Hz. La pantalla no te está engañando: le estás dando la mitad de material.
Y lo que decide esto, en los juegos donde importa, muchas veces no es la gráfica: es el procesador. Los esports se juegan a ajustes bajos y a 1080p precisamente para quitarle trabajo a la GPU, y cuando lo consigues el cuello se muda a la CPU y al motor del juego. En equipos potentes es habitual ver CS2 dando casi los mismos FPS a 1080p que a 1440p: señal de que subir de gráfica ahí no aporta nada. Si tu objetivo son 240 FPS estables en competitivo, mira la CPU antes que la tarjeta.
En el otro extremo, un AAA moderno a 1440p con todo alto no llega a 240 FPS ni con el equipo más caro del mercado. Ahí un 240 Hz es, sin más, una etiqueta.
Antes de comprar, mide lo que tienes: no el pico, sino la media y los 1% lows en los juegos que juegas de verdad. Se hace gratis y en diez minutos — cómo medir FPS y temperaturas gratis. Y si los números te salen bajos y no sabes qué pieza los frena, el diagnóstico está en cuello de botella: qué es y cómo evitarlo.
El panel importa más que el número de la caja
Dos monitores de 240 Hz pueden comportarse de forma completamente distinta, porque la cifra de Hz no dice nada de la velocidad a la que los píxeles cambian de color.
Un panel lento al que le pones 240 Hz arrastra el fotograma anterior dentro del nuevo. El resultado es un monitor que refresca 240 veces por segundo y se ve igual de borroso que un buen 144 Hz — o peor, si el overdrive viene demasiado agresivo de fábrica y añade el halo inverso. Un OLED cambia de color en una fracción de milisegundo; un buen IPS rápido tarda alrededor de un milisegundo; un VA barato, bastante más.
Por eso en los foros de Blur Busters es habitual leer que un OLED de 240 Hz se ve en movimiento como un LCD de 360 Hz sin estroboscopio. Cuando el píxel no añade nada, lo único que queda es la persistencia de la tabla de arriba.
Hay un atajo que casi nadie usa y que da más nitidez que subir de 144 a 240: el estroboscopio de retroiluminación (DyAc en BenQ, ELMB en ASUS, ULMB en los G-Sync). Apaga la luz entre fotogramas y recorta la persistencia muy por debajo de lo que daría el refresco solo. A cambio pierdes brillo, suele no convivir con el VRR y a cierta gente le cansa la vista. Rtings lo mide en sus análisis y es explícito en algo con lo que estoy de acuerdo: está bien tenerlo, pero no compres un monitor solo por esa función.
Lo que es marketing y conviene decir en voz alta
- El estudio de los K/D. NVIDIA publicó en el SIGGRAPH de 2019 una correlación entre más FPS y mejor ratio de bajas en Fortnite y PUBG, a partir de datos anónimos de sus propios usuarios. Es una correlación, NVIDIA lo admite, y quien la firma vende gráficas y monitores. Quien juega a 240 FPS suele tener además mejor PC, más horas y más ganas de competir. No es una prueba de que la pantalla te haga mejor.
- Los 540, 600 y «1.000 Hz». Existen de verdad: el BenQ ZOWIE XL2586X+ es un 24,1” 1080p de 600 Hz presentado en enero de 2025. Pero mira la tabla: de 480 a 600 Hz te juegas 0,41 ms. Son monitores para quien compite por dinero, con el equipo y la rutina para aprovecharlos.
- Las cifras de doble modo. Paneles como el LG 32GS95UE dan 4K a 240 Hz o 1080p a 480 Hz agrupando píxeles. No son 480 Hz a resolución nativa, y cambiar de modo se hace desde el menú del monitor, no entre partidas.
- Un 240 Hz malo frente a un 144 Hz bueno. Si el presupuesto no da para los dos, gana el buen panel. Mejor resolución, mejor contraste y mejor respuesta se notan en todo lo que haces; los 2,8 ms, solo cuando el juego va a tope.
Tabla de decisión
| Tu caso | Qué tiene sentido |
|---|---|
| Compites en CS2, Valorant o Rocket League y pasas de 240 FPS | 240 Hz, y ahí sí es dinero bien puesto |
| Juegas esports pero te mueves entre 150 y 200 FPS | 144-180 Hz; el siguiente euro va a la CPU |
| Mezclas algo de competitivo con mucha campaña | 144-180 Hz y gasta la diferencia en el panel |
| Solo campañas y mundo abierto a 1440p o 4K | 144 Hz sobra. Resolución, contraste y HDR te darán más |
| Juegas con mando o a ports de consola | 120 Hz es el techo útil; ni te plantees 240 |
| Ya tienes un buen 144 Hz | Cambiarlo por un 240 Hz barato es ir hacia atrás |
| Tienes un OLED de 240 Hz | No busques 360 Hz; ya estás en lo bueno |
Preguntas frecuentes
¿Se nota la diferencia entre 144 Hz y 240 Hz? Sí, si los FPS llegan: son 2,8 ms menos de espera y un 40% menos de borrón en movimiento. Pero es un cambio sutil, del tipo que notas a los dos días de volver atrás, no al encender el monitor por primera vez.
¿Necesito 240 FPS para comprar un monitor de 240 Hz? Para aprovecharlo, sí. Por debajo funciona perfectamente —con VRR, además, sin tirones—, pero la sensación y la nitidez serán las de los FPS que estés dando, no las de los Hz que marque la etiqueta.
¿Qué noto antes: más Hz o mejor resolución? Depende de lo que juegues. En shooters competitivos, los Hz. En cualquier otra cosa, la resolución y el contraste, y por bastante. Si estás eligiendo las dos a la vez, empieza por qué tamaño de monitor te conviene, porque el tamaño y la resolución se eligen juntos.
¿Mi gráfica aguanta 240 Hz? El conector no es el problema: cualquier DisplayPort 1.4 moderno mueve 1080p a 240 Hz de sobra. El problema son los fotogramas. Y recuerda que Windows no activa la tasa máxima solo — cómo configurar tu monitor gamer.
¿Y los 480 Hz o 540 Hz, valen algo? Técnicamente sí, y cada vez menos: de 240 a 480 Hz te ahorras 2,1 ms; de 480 a 600, 0,41 ms. Si no vives de jugar, es una cifra para presumir.
Qué mirar después
Si ya sabes qué tasa quieres, lo siguiente es el modelo concreto: la comparativa de mejor monitor gamer calidad-precio va por gamas con precios actuales, y si te tira el formato envolvente están los mejores monitores curvos. Para sostener FPS altos en esports, el orden de compra lo marca la guía de mejor GPU según tu presupuesto junto con el mejor CPU según tu presupuesto. Y si cambias de monitor para competir, toca rehacer la sensibilidad: qué DPI usar en shooters.
Fuentes consultadas
Rtings – 60Hz vs 144Hz vs 240Hz: Which Refresh Rate Is Best?, Rtings – Black Frame Insertion (motion tests), Rtings – Keeping Up With Fast Displays (pursuit photo), Blur Busters – Blur Busters Law: The Amazing Journey To Future 1000Hz Displays, PC Gamer – Nvidia study finds gamers have better K/D ratios at higher framerates, TFT Central – BenQ Zowie XL2586X+ Unleashed with 600Hz Fast TN Panel and DyAc 2, PCWorld – LG’s newest OLED monitor runs at 4K 240Hz or 1080p 480Hz, TFT Central – The Best OLED Gaming Monitors to Buy in 2026, Display Ninja – 240Hz vs 360Hz: Which Refresh Rate Should I Choose?. Consultado el 8 de octubre de 2026.